Entre las calles del giratorio instrumento de cronos, van transitando mis minutos, han sido muchos, algunos tantos fueron de inconsciente movida y disfrute, tiempos de gateo y lactancia; la materia gris fue almacenando experiencias, motivos y anécdotas... caminaron las horas hasta tambalear al andar, y no tener que llorar para obtener alimento, atención o arrullo, conforme mi tamaño, mi tiempo me enseño a comunicar con palabras, en un parpadeo en los ojos de mis viejos y mi abuela; se hicieron las primaveras y ya tenía el criterio basal de un joven, el carácter de un adulto y el temperamento de un anciano cuyos nórdicos motivos se alejaron...
Choqué con un movimiento de iguales a mi, que me esculpió la moral y el carácter, con el mensaje de construir un mundo mejor, allí entregué unos 16 años de mi recorrido, y es más lo que gané que lo que invertí, amigos que con el pasar del tiempo se convirtieron en hermanos, pequeños que en admiraron como ejemplo y donde me veía obligado a ser el hermano mayor que cuida y enseña a infantes, a reír pese a las adversidades y saber que siempre hay un bastón fuera de la familia que puede escuchar, entender o quizá en muy pocos casos, ayudar desinteresadamente.
Con otro parpadear, ya tenía una toga y un birrete, un papel algo duro que no se dobla facilmente, que explica que soy alguien en esta sociedad meritocrática, dicté ponencias de mi fuerte y analizaba espacios naturales para potenciar un motor productivo en mi estado, trabaje en distintos lugares repleto de los escollos de la vida, y disfrute desmedidamente de algunos de los pecados capitales sin llegar a los excesos.
Ingrese en un sistema, para intentar cambiarlo, no ha sido fácil, por que escalar contra la avalancha de politiqueros y conformistas es difícil, para lograr purgar el criterio de un criterio neutral.
Entre risas y sudor de esfuerzo se me han pasado segundos, minutos y años... Entre grafito, hojas y lineas se me expresaron las perspectivas y reacciono mi carne, entre el vaivén de amoríos hasta llegar a mi compuesto actual, se han pasado mañanas, tardes y noches, pero sin duda no hay como agradecer el hecho de poder llegar con salud, con sentimientos reconstruidos, con los que apoyaron y se quedaron, los que oyeron y escucharon, lo que entendieron y expresaron y los que un mensaje de aliento en todo esté tiempo dejaron, arrive al segundero 24 de éste reloj, llamado vida.
Y ver esas caras tras una pantalla o cerca de mi, es el presente más valioso que tengo.
Reaccionario Carnal
Srps
10:34 p.m
#Cuarentena
#SinLuz
06 Mayo, 2020
tres días antes de mi nacimiento, 24 años después.