viernes, 27 de enero de 2017

Café Historiador

 - Desde un café -
Me he dado cuenta que 1 cuarto de mi vida se ha ido esperando a personas, pero bien eso no es lo relevante en este escrito.
Pues sí, 6 historias para relatar tengo en los últimos 5 cuartos de hora; incluyo una ruptura, un negocio inconcluso, la humildad en su máxima expresión, el compañerismo sin distinción, deducciones de una cuenta nómina que deja en cero  a esa madura de seda brillante en su cabeza y la invita a romper a llorar; y alguien que espera a otro alguien aún sabiendo - por sus gestos- que no suele ser puntual.
Yo observo inerte todas y cada una de las escenas, los objetos , los gestos de estos actores cotidianos de la vida estupefactos por la rutina diaria o bien por algunas clases.
Lo unico que se sabe es que yo me percaté de eso en 75 minutos, no imagino cuantas historias de encuentro o de despedida o de origen novelero deben saber/conocer uds - las que trabajan en esto -  un lugar de calma donde puedes disfrutar del show del centro comercial y la selva laboral, ojalá saquen la extensión de historias luego de percatarse.
Terminó mi expresso, terminó mi relato.
Srps

martes, 3 de enero de 2017

Almacenista Somnoliento

I
Existe la confunsión, la somnolencia diurna me está alienando sin dar tregua; los ojos se me cierran solos, me está ganando la paliza Morfeo, paliza sin pausa y yo en el penal del ''15 y último'' o me duermo o precinden de mí.
II
La cruzada va cada día más fuerte, la fatiga ganando, mi subconciente perdiendo terreno y el cansancio colérico acumulando los malhumores. Es un hecho que la vida formal de ''adulto''  - a la que un día me recibieron con una sonrisa roída por el café dispensado de esa cafetera que se utiliza más que la mente; me está lijando algunas ganas acordes a mis contemporáneos, esas que suelo llamar sueños, metas, etc.
Hasta las ganas de hacer música o el hábito de leer.
Todo se está encerrando en la rutina laboral destructora de expectativas, y mi manera psiconauta de explorar las mentes que me rodean, me lo da a entender, se me llenan las manos de polvo, barro, grasa, al igual que el jean tres costuras y la chemise talla única ; una carpeta con algunas hojas de raya dónde por ratos desvío mis labores de inventario para hacer poesía, un lapicero, un manojo de llaves y es asqueroso prestigio de ser conocido por todos en la empresa para hacer llegar las cosas y almacenarlas.
 - Entre  27 y 28 de diciembre 2016-

El Mar Susurra

 El mar ésta vez susurra: Familiarizate con lo nítido y extenso  Lo tímido e inmenso.  el color irónico e icónico de la tranquilidad bastant...