Veo tantas con sus manos erosionadas por el recurso primordial de Cronos, sus cableados verdes azulados están debajo de ese color transparentoso, parece seda en vez de piel, siempre aproximan una taza de café con mucha o poca azúcar, otras lo acompañan de preguntas leves y prudentes del estatus del día, pero absolutamente todas no dejan que el sub-protagonista abandone la escena y la morada con el estómago vacío, es como un principio base y su ruptura sería una falla capital.
Muchas reciben con una sonrisa corrugada pero con empatía y con su toque de carácter, esto por haber visto realidades sociales distintas a este despelote de corrientes en busca de atención, aceptación y fama; yo tengo una, itinerante mente disfruto de sus detalles epidérmicos, como si fuese el arte más importarte y nuevo de la realidad actual, todo esto por el hecho de que el arte es perpetuo sí, pero el artista en estos tiempos tan rudos no lo es, y viaja con facilidad cualquiera de estos días.
A las manos de mi vieja, Graciela.
Las vertientes de la perspectiva
Srps
jueves, 5 de septiembre de 2019
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
El Mar Susurra
El mar ésta vez susurra: Familiarizate con lo nítido y extenso Lo tímido e inmenso. el color irónico e icónico de la tranquilidad bastant...
-
El mar ésta vez susurra: Familiarizate con lo nítido y extenso Lo tímido e inmenso. el color irónico e icónico de la tranquilidad bastant...
-
Entre las cosas que jamás pensé que sería y a las que me empujé por terco y supuesto enamorado... Fui inmigrante, fui transeúnte, fui ciuda...
-
Rebotando entre las calles , entre las noches, entre lo frío de las mismas... Siendo bastante objetivo y diplomático para no terminar asalt...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario