Puedo asegurar que la casualidad nos pateó al mismo punto a
todos, que conectáramos y sonriéramos un par de fases de la luna, nos cruzamos
y alzamos voces, las ideas como arsenal de guerra nos llevó al espacio bélico,
mi temperamento explotó al deceso de ambas, mi paciencia y tristeza como buena
manzana newtoniana mutó a irme en
picada, solo al recordar lo felices que llegamos y fuimos, lo que inventamos y
reímos, lo que nos complementa el alma cuando la luz y las vistas de un grupo
deja de observarte.
Gotas saladas que no pensé, llegaron... Un trago pesado como
de riso plano entre el rappel de la tráquea al tórax, solo debo agradecer por la
serendipia de coincidir y que nuestros
caminos convergieron a ese epicentro sin importar la duración al final.
La realidad no es algo que termine de aceptar fácilmente,
más cuando sumerjo mis buenos deseos, mis vibras y mis sentimientos en un
mortero en agua salada víctima de gravedad, como una fotografía y tomada, el
momento paso y queda allí para sonreír y tomar en la calle a los que en su
momento fueron extraños y ahora son en su mayoría, gratas personas.
Las vertientes de la perspectiva
Srps
12 - 12 - 2019 1:30 p.m.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario